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Los Reinos Renacientes

Miku Espinosa

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Miku Espinosa de Aranda
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Nacimiento: 22-03-1442

Miku Espinosa de Aranda, es un personaje castellano-leonés perteneciente al rol y ficción histórica del juego online Los Reinos Renacientes.

TítuloEditar

Miku Espinosa de Aranda, Embajador real de la Corona de Castilla y León, Vizconde de Ribadavia, Señor de Cartagena, Maestre da Enxebre Orde de Fisterra, Castelán da vila de Vimianzo.

Ex Capitán de la Guardia Real de la Corona de Castilla y León. [Octubre 1462 - Julio 1463]

Ex Vice-Maestro de Armas y Archivero de la Capilla Heráldica de la Corona de Castilla y León. [Febrero 1460 - Agosto 1461]

InfanciaEditar

El pasado más remoto del caballero es de origen incierto. Lo que sí es conocido es que creció como un niño abandonado, fuera del alcance de cualquier familiar. Desde muy pequeño se vio forzado a llevar una vida picaresca, sobreviviendo a base de pequeños hurtos y víveres que obtenía a cambio de favores o trabajos para los vecinos.

Nunca se estableció en un lugar en concreto, pues viajaba de una punta a otra de la meseta siguiendo tanto a los comerciantes y burgueses mejor avenidos como a compañías de teatro ambulantes y clérigos pelegrinos. En realidad cualquier compañía que le asegurara un mendrugo de pan era un billete a un nuevo lugar donde volver a empezar sin el maltrato de aquellos que ya conocían de sus artimañas.

El tiempo lo convirtió en un buen chico, servil y trabajador, con una serie de valores e ideales que lo alejaron de las peores clases de vida callejera.

Establecimiento en CastillaEditar

El verano de 1458, con 16 años, llega a la villa de Aranda del Duero, en el Reino de Castilla. Fue una época de repentina prosperidad para el joven, quien encontró por primera vez un lugar al que podía llamar hogar. Se convirtió en propietario de una casucha pequeña, y empezó a vivir del trabajo en una parcela de campo próxima.

El 4 de Julio de ese año es bautizado en la fe Aristotélica, religión que le ofrece la respuesta a dudas profundas y existenciales.

Cierto día coincidió en una posada arandina con una expedición de nobles castellanos. Cayó en gracia entre ellos, y pronto estuvo preguntando por la historia de aquella tierra que empezaba a tratar como propia. Supo que marchaban al exterior, a reunir sus ejércitos contra Catalunya en santa Cruzada. La estupidez o la valentía le llevaron a unirse a semejante empresa, que resultó en una derrota estéril donde ni siquiera llegó a entrar en combate. Juró servir al Marqués de Gondomar Astaroth da Lúa como escudero, decisión que lo introdujo activamente en el oficio de las armas y al mismo tiempo le permitió aprender de los entresijos de la política y la nobleza.

Tras la campaña, emprendió un largo viaje en solitario que lo llevaría a conocer toda clase de pueblos y ciudades de los distintos reinos de la península. Encontró tierras deshechas por guerras civiles, y terribles odios y rencores almacenados en la memoria de sus habitantes.

A su retorno, Aranda de Duero había sido prácticamente abandonada. La efervescente actividad de sus calles y tabernas se había esfumado, ya no era el lugar donde por primera vez se había sentido parte de algo. Cogió todo lo que poseía de valor y marchó al oeste, a Valladolid, donde se reunió con sus antiguos conocidos y nuevos amigos. Allí se alistó en la oficina de policía y empezó a colaborar con las milicias ciudadanas.

Es aún joven e inexperto, pero sus ansias de crecer y ser de utilidad a la Corona le llevan a unirse a la Enxebre Orde de Fisterra (una reconocida orden de caballería con sede en el Reino de Galícia) como Novicio. Tras duro y constante entrenamiento, y la superación de todo tipo de pruebas, es nombrado caballero el 24 de Marzo de 1459.

Las puertas de la Corte se abren para él. Compite en la I Justa de la Corona de Castilla, con una victoria llameante contra Sirdrakkar García, y tiempo después en la II, con una derrota justa a manos del pagano Santuario.

Buscando en censos y registros familiares, el caballero encuentra una vaga referencia a sus orígenes. Descubre su apellido Espinosa, el lugar donde sus padres le vieron nacer e incluso conoce a un primo perdido, Pepedm.

MatrimonioEditar

Miku se enamora perdidamente de Cyliam Di Véneto, Gran Maestre de la Orde de Fisterra y señora de Compostela. Pese a su gran diferencia social, es totalmente correspondido por ella, quien había compartido esos mismos sentimientos desde el principio. En una gran etapa de felicidad total, se prometen el 28 de Octubre de ese año. Son marido y mujer el 22 de Diciembre.

La familia se completa con los tres hijos de la noble, frutos de un matrimonio anterior pero adorados por él como propios. En un futuro adoptarían bajo su tutela a Brynne, una joven acabada de salir del convento que se uniría al conjunto.

Pluma y espadaEditar

El dia 14 de Enero de 1460, Miku es ennoblecido por el Alto Mando de la Orden. Tal honor lo convierte en señor del castillo de Vimianzo, en la frontera con Trastámara. Sus primeras órdenes como persona al cargo de la villa fueron la reforma de la maltratada fortaleza y el establecimiento de un consejo que representara a todos y cada uno de los lugareños. Modernizó las fuerzas de seguridad de la zona, e intervino personalmente en el entrenamiento y adiestramiento de guardias y vigías.

Se acepta su ingreso en la Capilla Heráldica de la Corona de Castilla y León el día 20 de Febrero como Persevante, deseoso de aprender tan famoso e importante arte.

Esta época se caracteriza por una gran actividad del caballero, que por una parte atiende a la feliz vida en familia y el aprendizaje de la heráldica, y por otra debe enfrentarse a la responsabilidad de la caballería y la seguridad de los caminos de la Corona. Todo ello se traduce en cabalgatas constantes entre Castilla y Galicia. En uno de los viajes se contagió de una enfermedad que le provocaría un deje rasgado en la voz y el ser propenso a dolores de garganta especialmente en temperaturas bajas. En otro desafortunado incidente, un ataque de lobos marcó con cicatrices para siempre el pecho y antebrazos del joven.

Recibe una medalla en un acto real en reconocimiento por sus servicios en la Milicia de Valladolid. El honor de servir, junto a sus vecinos y compañeros.

A día 11 de Agosto de 1460, es ascendido a Heraldo en la Capilla Heráldica castellana. Meses mas tarde, el 31 de Enero de 1461, acepta el reto de encargarse de las montañas de papeles que invaden los despachos y es nombrado Archivero de la misma.

La semana del 21 de Febrero de 1461 se disparan todas las alarmas cuando el ejército patricio aragonés, bajo bandera bearnesa, irrumpe en territorio castellano. Se declara la guerra y el estado de emergencia, y el caballero acude a defender la capital. Burgos aguanta con el espíritu de toda Castilla, y tras recorrer el reino sin atreverse a atacar una villa, el ejército de Alcaudón huye a sus fronteras.

El 26 de Marzo es nombrado Vice-Maestro de Armas en la Capilla Heráldica.

Entre Abril y Mayo de aquel año se encarga de organizar las milicias vallisoletanas. Durante un tiempo sirve también en el ejército estacionado en las afueras de la ciudad, al mando de Miquel de Calabuig.

Desaparición y etapa africanaEditar

La fiebre hace de nuevo mella en la vida del caballero. Los delirios provocados por la enfermedad le hacen desaparecer bajo las aguas del océano el día 9 de Agosto, tras lanzarse desde las almenaras del castillo de Fisterra. Se hunde en el vacío de la oscuridad y desaparece sin rastro de la historia.

Incomprensiblemente, sobrevivió. Su cuerpo magullado y malherido se había enganchado con los restos de algún pesquero naufragado, y la buena fe de un navío portugués le subió abordo, con los pulmones inundados y medio muerto. Le trataron; Sanaron sus heridas. Mas su mente seguía rota. El dolor, el peso de lo que había perdido y la culpa le hicieron desear la más cruel de las muertes, pero su debilidad le impedía incluso imponerse su propio fin. En cierto momento cambió, dejó de ser el mismo. Existe un punto en el que el sufrimiento deja a la persona vacía, sin alma, motivaciones o esperanzas.

El barco era en realidad parte de una misión de exploración. Los marinos viajaban de cabo a cabo hacia el sur, pisando tierras desconocidas en cada parada. Miku encontró en los poblados africanos algo con que aliviar su conciencia. Primero fue la emoción de la novedad, pero después fueron las drogas y licores quienes ostentaron ese derecho. Pero sus gracias eran breves y tenían un precio.

No tardó en involucrarse en peleas. La vida y la muerte hacía tiempo que no tenían sentido para él, así que combatía sin ninguna clase de miedo o instinto de defensa propia. Los brazos recordaron sus fuerzas cuando volvieron a sujetar el acero, metal que había empuñado para defender otros principios en su vieja vida. Abandonó a los portugueses y se mezcló con la peor calaña de aquella gente, persiguiendo aquellas sensaciones cercanas a la muerte y a la tranquilidad que proporcionaban la guerra y las hierbas. Cometió crímenes innombrables, pero al final de cada batalla era siempre la sangre de otros la que goteaba desde sus dedos. La palidez entre los rostros oscuros le hacía inhumano, era un fantasma.

La fama que conllevaban las victorias los elevó. Miku se convirtió en mercenario, contratado por reyes y príncipes averroístas, con grandes palacios y muchas esposas, que les movilizaron a campañas norteñas, hacia lugares cada vez más secos y desérticos.

La exigencia de los nuevos señores aumentaba a la par que las recompensas. Pero el antiguo caballero se cansó de ello. Ningún festín le calmaba, y apartaba de él a las mujeres, que le recordaban todo lo que había perdido. La momentánea buena vida devolvió el brillo a un cuerpo vacío, desprovisto de alegría. Al-Jamil le llamaban, el hermoso, y también Baru, siniestro.

Un día escuchó de las proezas de un sabio de Granada. Decían que tenía el poder de la sanación, del perdón, de la segunda oportunidad. Adivinaba sueños y leía los astros, y sus seguidores peregrinaban al monte donde oraba, en una pequeña capilla. No del todo convencido, pero deseoso de abandonar aquellas tierras y aquella vida, acabo de nuevo cruzando tierra y mar. Por primera vez sentía una sensación desconocida: esperanza. Quiso creer que podría olvidar todo el sufrimiento causado y recibido, que podría volver a empezar y ser capaz de conciliar el sueño sin dificultades.

RetornoEditar

Durante la travesía tuvo tiempo de pensar. Meditaba en el sueño y en la vigilia, evaluaba cada decisión que había tomado a lo largo de su vida. Y la mente se desvió por senderos que una vez había borrado con regueros de sangre y de alcohol. La añoranza le pudo. Ordenó al navegante que cambiara el rumbo y desembarcara en la Corona que le vio crecer. Ya no sentía nada por ella, era una frontera más, pero algo le empujaba a seguir. Cabalgó día y noche, parando cuando era necesario.

Y en esas paradas tomó la decisión de escribir a su esposa. Quería que conociera su historia, que supiera que no la había abandonado. Quería que tuviera una historia que contar a sus hijos cuando necesitasen saber. En la escritura encontró alivio y paz, y cuando se dio cuenta se había quedado solo y abandonado en tierras castellanas. Cuando envió finalmente el texto a Cyliam Di Veneto, la reacción de la mujer fue rápida y ardiente. En cuestión de horas soldados de la Enxebre Orde de Fisterra cabalgaban en todas direcciones con el objetivo de encontrarle. 

Aquel mismo frío invierno le atraparon. Aunque consiguió huir de sus perseguidores durante un tiempo, la estrategia combinada de los guardias le valió la derrota. Encadenado, herido y congelado, fue cruelmente arrastrado hasta las puertas de su antigua casa de Valladolid, donde la pelirroja le acabó volviendo a acoger no sin antes torturarle un poco más. Pese a todo el dolor y miseria que los dos habían pasado, los sentimientos que guardaban el uno por el otro no habían cambiado, y la nueva esperanza dio de nuevo un giro a la actitud del Espinosa.

Descubrió poco después una noticia muy dura. Antes de abandonar el mundo civilizado, había puesto a otra persona en camino. En su ausencia Cyliam había sufrido un embarazo terrible en secreto, y la niña, de nombre Camillee, había sido dejada a cargo de las monjas en un convento cercano. La pareja decidió acogerla en su hogar de nuevo, y darse una segunda oportunidad juntos.

El 25 de Enero de 1462 hizo público su regreso a través de una audiencia con Su Majestad Froda, Reina de la Corona de Castilla y León.

Nueva vida Editar

Tras pasar un tiempo en familia con su mujer e hijos, la acción vuelve a llamarle en la primera semana de Febrero. Recupera su posición como caballero en la Orde de Fisterra y a continuación parte a la villa de Osma para ayudar con sus labores y maniobras al ERC, el Ejército Regular de Castilla. El capitán del regimiento, Ferrante Álvarez de Toledo, le sitúa como segundo al mando y encargado de logística.

El 16 de Marzo de 1462 recibe dos condecoraciones de parte del Ejército, mención especial por su participación en las operaciones Puño de Hierro y Araclón durante los meses de enero, febrero y marzo.

A día 17 de Abril, y a través de un comunicado público, el caballero hace saber que reniega de su antigua fe. La pérdida de los valores y creencias del aristotelismo, unida al desprecio por los miembros y métodos de la institución romana, le impulsan definitivamente a tomar la decisión de abandonar la Iglesia. Las nuevas ideas del reciente movimiento reformista le atraen, pero desconfía de ellos. Escoge un camino espiritual distinto, personal, alejado de toda Iglesia o comunidad. Uno construido a mano en base a sus experiencias y valores, que no respondiera ante nadie.

Campaña de Tafalla Editar

Esa misma primavera suenan tambores de guerra en el norte de la península. Las tensiones entre el reino de Navarra y un pequeño condado al mando de una joven llamada Ivanne de Josseliniére alcanzan un punto crítico. Protegida del marqués de Gondomar, Astaroth da Lúa, recibe de su parte el apoyo militar que necesita, que a su tiempo informa a la Enxebre Orde de Fisterra de los movimientos que van a tener lugar. Miku acepta el reto con ganas y lidera un ejército desde Galicia hasta Navarra rápida y discretamente.

La condesa reformista consigue también el apoyo de un cuerpo de aragoneses comandados por Quimet Migdit. Sin embargo, sus fuerzas se retiran de la zona no mucho tiempo después. La estrategia cambia entonces por parte de los castellanos: un pequeño contingente con el marqués de un solo ojo se destacaría en Tafalla mientras que el grueso de las fuerzas gallegas esperaba el momento apropiado de entrar en acción.

Tafalla es sitiada por el rey de Navarra, Carlos de Viana. La ciudad es débil y aguanta como puede mientras las tropas bajo mando de Miku y los generales de Gondomar, que recuperaban fuerzas en Calahorra, avanzan para romper el cerco. El ejército navarro es derrotado y empujado hacia el interior de su territorio mientras su líder trama alguna venganza.

Tras el combate los soldados celebran la victoria. Miku se presenta ante la condesa y sin detenerse más de lo necesario emprende el regreso a casa. Parando en Calahorra deja allí una guarnición de voluntarios, asegurando su protección mientras acepten ser tierras castellanas y mantener el frente con los reinos colindantes.

Reinado de Astaroth Editar

Su antiguo maestre es nombrado rey de la Corona de Castilla y León durante el mes de Octubre de 1462. Antes de ello, durante el periodo de elecciones reales, la condesa de Tafalla busca al caballero y le ofrece la posibilidad de servir en la futura organización de los reinos. Miku acepta la responsabilidad y se compromete de nuevo al servicio de las armas.

Tras unirse a la Guardia Real bajo el mando de la capitana Maruca de la Huerta, propone tomar las riendas de la institución para darle un cambio de aires. Después de un voto unánime y amistoso se convierte en el siguiente Capitán de la Guardia. Emprende una campaña de reclutamiento exitosa, y empieza a trabajar para convertir el abandonado cuerpo en la élite.

El día 14 de Octubre de 1462 se le había llamado a declarar en Roma, en las oficinas del inquisidor Nicolás Borja. Abandona la sala tras enfrentamientos irregulares y faltas de respeto continuadas entre los asistentes y huéspedes. El caballero no niega su pertenencia a la Reforma, y aprovecha para recordar que nunca se escucharon sus peticiones de apostasía.

El reinado transcurre con poca actividad. Se envían al exilio los pares Víbora de Guzmán y Hernando de Osuna, declarados responsables de altercados durante la coronación del rey Astaroth tras un juicio improvisado realizado el 11 de Noviembre del mismo año.

Acude a la villa de Osma el 21 de Enero de 1463, como respuesta a los asaltos perpetrados por un grupo de criminales aragoneses. Estos habían derribado los muros de la villa, siendo más tarde castigados por "los dioses" a consecuencia de tal acto. Miku se queda un tiempo para ayudar con la reconstrucción, frustrado por no haber podido entrar en combate.

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Señorío de Cartagena

El día 9 de Febrero de 1463 es excomulgado definitivamente de la Iglesia Aristotélica Romana. Además, ese mismo día comienza el I Gran Torneo de Armas a Pie de los reinos hispánicos, impulsado por él mismo como mecenas del evento. Tras una lucha espectacular es eliminado en la última ronda, y la francesa Ivanne de Josseliniére se lleva la victoria.

Se le otorga el título de Señor de Cartagena (ciudad y castillo del reino de Murcia) el día 28 de Febrero, entrando en la alta nobleza feudataria de la Corona de Castilla y León. Atreviéndose a pedir una última merced a su viejo amigo y monarca, recibe con su bendición una de las espadas de su Majestad. Nombrada Fusquenlla, en honra de la primera Santa Hermandad que se alzó contra la mala nobleza del reino de Galicia. Mandada forjar en su ascenso al trono, con las armas reales en la cruz, y a las que se superponen los tres cálices del reino gallego.

Astaroth es apuñalado en la corte por la francesa Elinor de Borgoña, en el salón de Banderas del Alcázar Real durante la noche del mismo día. La vida se le escapa del cuerpo frente al Capitán de la Guardia y la Secretaria Real Ivanne de Josseliniére. Poco después falleció en su cama, a 8 de Marzo.

Guerra de Portugal Editar

La vecina corona de Portugal había estado atravesando periodos difíciles de guerra civil y encarnizada, enfrentando a los condados de Coimbra y Lisboa. La corona de Castilla y León se mantuvo siempre al margen del enfrentamiento, prefiriendo siempre la paz entre aliados al conflicto. Sin embargo, en cierto punto el gobierno de Coimbra desveló una alianza con la poderosa organización irlandesa conocida como Celtic Alliance. La fama de este grupo militar era archiconocida a lo largo de todos los reinos, así como su líder Anto Capone.

Los celtas desembarcaron en Lisboa, tomando la capital y colocándose al mando del territorio en poco tiempo. Muchos recursos cargaban en sus navíos, y la voz corrió por la península: Su interés en la ciudad residía en el puerto, donde planeaban construir la mayor flota de guerra nunca vista. Hubo tensiones en Castilla. Finalmente, ésta no se pronunció, y solamente un único ejército compuesto por voluntarios decidió levantar armas contra ellos. Miku lo dejó todo para participar, incapaz de quedarse de brazos cruzados.

Finalmente, el caballero había recibido la Reforma con brazos abiertos, siendo bautizado por Asdrúbal de la Barca a día 8 de Marzo.

El día 15 de Marzo de 1463, recibidos por una oleada de esperanza revolucionaria entre los lisboetas, el ejército voluntario atacó Elvas. Pese a tener todo en contra, su ímpetu no cedió. El caballero cayó bajo las fuerzas irlandesas de Heitor, rodeada el ala de caballería que él mismo comandaba. Herido e incapaz de seguir el ritmo frenético de la campaña no tuvo más elección que quedarse y reposar. Mientras tanto, el Ejército liberaba Cratos del yugo opresor.

Milicias portuguesas se levantan en las ciudades, presentando batalla muchas veces a la desesperada. Finalmente, las fuerzas voluntarias son desbandadas, pero no sin haber contribuido duramente al desgaste del ejército invasor. La lucha continúa, haciendo frente a los irlandeses hasta que éstos, pese a su superioridad inicial, se retiran desde Lisboa habiendo pagado un precio superior al que tenían dispuesto acometer. Portugal era libre de nuevo.

Calma y Reforma Editar

Los tiempos posteriores a la guerra de Portugal son momentos de gran paz y tranquilidad. Miku vuelve a su hogar, llegando a Valladolid el día 22 de Abril sin más interés que el de disfrutar de la familia y el descanso. La primavera transcurre entre sábanas blancas y la corte del nuevo rey de Castilla y León, Kossler de Castelldú.

El 3 de Mayo se celebra una gran fiesta en Fisterra. Algunos hermanos son ascendidos a caballeros, y Miku se convierte en Maestre de la orden.

Llega el verano de 1463, y con él la marcha de los señores de Cartagena hasta su nuevo feudo, situado en el reino de Murcia. Capitaneada por la ciudad del mismo nombre, de rica historia y gentes, es clave de la Corona como punto de acceso al Mediterráneo. Miku aprovecha para reafirmar su poder en la zona, identificar a las más notables piezas de su sociedad e invertir sólidamente en la modernización de sus fuerzas militares. Los últimos avances en artillería e ingeniería naval son armados y puestos a prueba en campañas contra la piratería y corso sarraceno.

Pero los deberes se le acumulaban a la pareja. Pronto tuvieron que volver a su mundo original, y retornar a Galicia para hacer lo propio con el Vizcondado de Ribadavia. A su paso por Toledo un 4 de Julio abandona el cuerpo de la Guardia Real, dejando la responsabilidad en personas capaces y menos obligadas a viajar.

Guerra de Caspe Editar

Miku vuelve a la acción tras pasar medio año retirado en sus feudos. La Corona de Castilla, junto al reino de Aragón y el principado de Catalunya, declaran la guerra al ducado de Caspe, cuyos gobernantes necios se perpetuaban en el poder contra los intereses de los ciudadanos de toda la península. Esto daría lugar a la impensable "Alianza del averno", entre tres territorios que raramente no habían estado enfrentados.

Él acude a la lucha con el contingente castellano, combatiendo y cayendo en la batalla a las puertas de Caspe a día 18 de Marzo de 1464. Las fuerzas aliadas resultan vencedoras, y el ejército local huye en una persecución que se arrastra hacia Valencia, donde se desbandan las tropas.

Miku Espinosa, Embajador real de Castilla Editar

Durante la guerra, la casa de los Espinosa di Véneto había sido atacada por un grupo de hombres extranjeros. La criada Faitai, hija de un amigo del noble, había sido secuestrada. Miku jura perseguir a los captores y recuperarla.

Este hecho, junto a los deseos que Miku había estado reservando hacia viajar al extranjero, es la gota que colma el vaso. Ensilla el caballo, y con el permiso de su Majestad Athan, rey de Castilla y León, es nombrado Embajador bajo la tutela de Kalahn el día 3 de Abril de 1464. Con esta misión, y dejando en Catalunya a su querida mujer, emprende un largo viaje a través de Europa.

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